Mateo 7:17 Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. 7:18 No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.
Marcos 3,24 Si un reino está dividido contra sí mismo, tal reino no puede permanecer
Apocalipsis 3,16 Pero por cuanto eres tibio y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca
La congruencia es el término usado para denominar al equilibrio existente entre dos o más elementos
¿Pero que significa realmente este equilibrio?
Muchos podrían decir que el equilibrio esta dado si se puede mantener la “media relativa” en todo, pero entonces ¿por qué es peor ser tibio que frio o caliente? ¿Por qué nuestras acciones buenas no borran las malas? ¿Por qué pensar que tenemos doble ánimo?
Entonces estamos enfocados en términos distintos o realmente no existe una definición aplicable a todas las situaciones vivenciales, más que en simples escritos demostrativos y si fuera esta la del dicho verdadero ¿cómo podrías enfocar a la congruencia como un valor real?
Posiblemente comprender el significado de palabras conforme a las oraciones y párrafos formados nos acercara a un conocimiento real, sin embargo esto no existe hasta no ser aplicado
Ahora bien examinemos lo que dice Mateo 7:17 en una simple oración y es que los frutos son las consecuencias visibles de todo el proceso de crecimiento del árbol y es la buena tierra, lo fuerte de las raíces, entre otras cosas y así paralelamente nuestros frutos son las opciones tomadas y actos fundamentadas a través de nuestra vida y que son tangibles y aunque se quisiera esconderlos es imposible cegar definitivamente a todos.
Marcos 3,24 Nos explica lo que paso después que le acusaron a Jesús de echar fuera demonios a nombre de Belzebu y el sabiamente contesta que un reino dividido no prospera (esto parafraseando el versículo) y ¿si acaso nosotros mismo queriendo vivir mucho, nos arrojaríamos al vacio? o ¿acaso nosotros mismos queriendo ser profesionistas estaríamos sin ir a tomar los estudios pertinentes?, y ¿qué acaso, si esto fuera posible (de tener intenciones, no practicarlas y tomarlas como verdad) sería más bien un problema de doble animo?
Es ahí cuando entra Apocalipsis 3,16 que nos recita que por “cuanto eres tibio y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca”
Muchas personas han querido encausar este versículo como que al final si eres bueno o malo es “mejor” que ser medio bueno o medio malo. Pero realmente dos cualidades extremas no representan fielmente un bando u otro; sino más bien es un llamado para que tus ideas no se vuelvan planes que sean llevados por el viento y que al final solo se vuelva parte de lo invisible de los aires
Examinando el contexto de las cosas Jesús esperaba que sus seguidores estuvieran rebosantes de amor cristiano (agua caliente) y desplegaron cualidades refrescantes (agua fría) pero no estuvieron apáticas o de doble animo
Entonces ¿De dónde viene la congruencia?
Es así como las breves pausas dejan de darle sentido así mismo a la congruencia, ya que al final la duda no deja de ser humana, sin embargo la fuerte convicción de realizar cosas tangibles hacen que tus palabras sean fieles a tus actos